La Disciplina de la Adoración

Por su amor, Dios nos llama a la adoración y nosotros respondemos a ese llamado (Foster, 1988). Hay dos elementos que debemos considerar en la adoración; (1) la grandeza de Dios y (2) someternos a Él (Martínez, 2008). Más aun, le adoramos por causa de lo que Él es y por causa de lo que ha hecho en nuestra vida. Cuando hablamos de la adoración “como una disciplina espiritual es que ella es una manera ordenada de actuar y vivir… para ser transformados” (Foster, 1988). Debemos preguntarnos y reflexionar que Él ha hecho por nosotros cuando le adoramos.

Necesitamos crear esa expectativa de sentir su presencia, su “Shekinah”. Debemos requerir en nuestras vidas practicar la presencia de Dios como preparación para la adoración. Necesitamos que el Espíritu de Dios nos toque para que se encienda en nosotros el deseo de adorar a Jesucristo, nuestro líder. Además, necesitamos ver la adoración como algo más que una alabanza, un canto, una oración. Tenemos que entender que estas formas no son la adoración, si que nos llevan a la adoración (Foster, 1988).

Si Él es que nos llama, ¿porque no prepararnos? Dejemos todas las actividades humanas como si fueran más importantes. Cuando estamos cargados debemos sacrificar alabanzas. Usemos nuestras emociones en la adoración y lo bueno es que no necesitamos cantar lindo (sino con entendimiento) para expresar esa emoción en la adoración. Necesitamos que se envuelva todo nuestro ser, cuerpo, mente, espíritu y emociones, ósea nuestro cuerpo y espíritu (Foster, 1988).

Tenemos que tener claro que nuestra prioridad en la adoración es Dios mismo para que de esa forma fluye el servicio y no de la otra forma. Esa otra forma de servicio se puede convertir en idolatría y la actividad en enemiga de la adoración (Foster, 1988). ¿Y que de lo personal? En lo personal podemos vencer el egoísmo (Martínez, 2008).

“La adoración es algo que hacemos… [y] aprendemos a adorar adorando” (Foster, 1988). Dos aspectos prácticos de la adoración son; (1) la adoración individual donde es importante el silencio y la oración y (2) la adoración colectiva (Martínez, 2008). Sea individual o colectiva, el fruto de la adoración es el cambio en nuestras vidas (Foster, 1988).

Referencias

Foster, R. (1988). Celebración de la disciplina: Hacia una vida spiritual más profunda. New York: HarperCollins.

Martínez, J. R. (2008) La Disciplina de la adoración. Obtenido de:

http://www.youtube.com/watch?v=FAVp9ZSsAbw


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La Disciplina de la Confesión

Martínez, J. R. (2008) nos presenta en su video dos puntos importantes a considerar en la confesión de pecados: (1) ¿Quién perdona? y (2) si es un vehículo de gracia. Con relación a la segunda, Foster, R. (1988) nos dice que la confesión es una disciplina, porque hay cosas que tenemos que hacer y una gracia, porque es Dios quien la da para que sea genuina (p. 152-153). Con relación a la primera pregunta, tenemos que tener el cuidado que no se convierta en un rito, sino en un acto del confesor. Nosotros como iglesia aplicamos la palabra, que es necesaria como inspirada por Espíritu Santo de Dios.

Mi pregunta sería a quien y en qué situación no le perdonaríamos un pecado a una persona. Yo no había pensado en eso y no he pasado por esta situación en mi tiempo como pastor. ¿Y qué de violaciones a la ley judicial? Mi actitud seria de siempre perdonar.

Como asunto practico, nos pregunta Foster, R. (1988): ¿a quién debemos de ir para la confesión? Esta persona la describe como; madura, espiritual, sabia, compasión, sentido común, capacidad de saber guardar confiabilidad y un sano sentido del humor (p. 161). ¡Ahora entiendo porque dejo esta disciplina para más tarde en su libro! Conlleva practicar las disciplinas internas y externas para poder hacer las corporales, de adentro para afuera. Martínez, J. R. (2008) nos dice que es bueno tener la disciplina del silencio en estos casos y estar seguros de la que persona haya explicado todo.

¿Y qué del confesor? San Alfonso Liguori nos dice que necesitamos un examen de conciencia, tristeza, y una determinación de evitar el pecado para una buena confesión (Foster, 1988). El examen de conciencia debe ser sobre los pecados internos y externos. Además de dejar que el Espíritu Santo nos redarguya. En la tristeza necesitamos cuidarnos que no esté fundada en nuestras emociones y que la tomemos en serio. “Esta tristeza es un asunto de la voluntad antes de las emociones” (Foster, 1988). Para que haya gozo y paz en nuestros corazones necesitamos dejar ese pecado. Todo esto traerá liberación (Martínez, 2008).

Personalmente, estoy de acuerdo con Martínez, J. R. (2008) con relación a la diferencia de confesión de pecados y hechos pasados. El buscar el perdón de Dios y perdonar a otros son dos cosas diferentes.

Esta disciplina la he practicado con muy pocas personas, no porque necesite menos perdón, sino porque soy bien selectivo al escoger a una persona. Pero el poder abrirme y confesar mi pecado ha sido liberador. De eso no he tenido dudas.

Para poder practicar esta disciplina necesito practicar mejor las disciplinas internas. Necesito escuchar la voz de Dios para mi vida. Tengo que cuidarme de no mostrar superioridad con el confesor.

 

Referencias

Foster, R. (1988). Celebración de la disciplina: Hacia una vida spiritual más profunda. New York: HarperCollins.

Martínez, J. R. (2008) La disciplina de la confesión. Obtenido de: http://www.youtube.com/watch?v=saNRcbExUFg


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La Disciplina del Servicio

Para poder entender la disciplina del servicio, necesitamos definir lo que es autoridad, ya que está relacionada con la sumisión (Martínez, 2008). Cuando hablamos de autoridad tenemos que hablar del derecho de mandar o tomar decisiones y esta da poder para hacer que se cumpla una ordenanza. La palabra autoridad viene de la palabra griega “exousia” y “significa legal: el poder que tiene una persona para hacer que otros obedezcan su voluntad y sus mandatos (Hunt, 1990-2011). Esto es lo que conocemos normalmente por autoridad y es la forma en que algunos la practican.

Si no nos distanciamos de esta definición podemos caer en el fariseísmo. Haremos el servicio a través de nuestras fuerzas humanas, trataremos de impresionar a otros, exigiremos recompensas, nos estaremos preocupando por los resultados, escogeremos a quien servir, lo aremos cuando lo deseemos, lo haremos temporalmente, sin sensibilidad y hasta haremos sentir a otros que nos deben. Nada de estas cosas edificaría a la comunidad (Foster, 1988).

Pero Jesús nos dio otro enfoque, un enfoque espiritual, de la autoridad. Esto no quiere decir que Jesús trajo otra definición de autoridad, sino que “la abolió por completo” (Foster, 1988). La autoridad que Jesús comunico no se refería a la de la ley del más fuerte, como la que los gobernantes ejercen sobre sus súbditos. Jesús hablaba de una autoridad espiritual que no se encuentra en la posición o en el título que poseemos. Esta autoridad se muestra en el servicio y es la que más nos conduce a la humildad. Así como los deseos de la carne se pueden convertir en una manera de vivir en nuestras vidas, el servicio es una manera de vivir. Por eso a través de ella podemos disciplinar los deseos desordenados de nuestra carne y nos ayuda a transformar esos deseos cuando servimos de manera oculta (Foster, 1988).

Es importante que tengamos una percepción dentro del contexto de nuestra vida diaria para entender lo que es el servicio y que lo podamos formar y configurar en el mundo donde vivimos. (Foster, 1988) Entre los servicios que explica Foster, R. (1988) puedo mencionar los siguientes:

  1. Servicio oculto
  2. Servicio en cosas pequeñas
  3. Servicio de cuidar la reputación otros
  4. Servicio de que otros nos sirvan
  5. Servicio de la cortesía elemental
  6. Servicio de hospitalidad
  7. Servicio de oír
  8. Servicio de llevar la carga los unos de los otros
  9. Servicio de compartir la Palabra de vida unos a otros

Entre estos servicios el más que me toco fue el de servir en cosas pequeñas. El ejemplo de Foster, R. (1988) es el mismo mío. Como lo leyó Foster en el libro de Bonhoeffer de “Vida en comunidad”, necesito prestar más ayuda en cosas que yo considero triviales, pero que para otros no lo son.

Referencias

Foster, R. (1988). Celebración de la disciplina: Hacia una vida spiritual más profunda. New York: HarperCollins.

Hunt, J. (1990–2011). 100 Claves Bíblicas para Consejería (Vol. 91, p. 3). Dallas, TX: Esperanza para el corazón.

Martínez, J. R. (2008) La Disciplina del Servicio. Obtenido de:

http://www.youtube.com/watch?v=h3euzc1DgEY


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La Disciplina Del Estudio

Quiero comenzar narrándoles una serie de eventos en mi mente mientras hacia las lecturas de esta semana. Primero, comencé a ver el video de Martínez, J. R. (2008). Cuando lo vi me gustó mucho. Segundo, leí el libro de Rivera, R. A. (2008). Entonces dije; “esto está bueno”. Tercero, cuando leí el libro de Foster, R. (1988) ya estaba en la nubes, agarradito del cielo. El problema era que antes de comenzar las lecturas de esta disciplina ya estaba patinando en mi mente, tenía ideas preconcebidas. Por esto les quiero confesar que en mi arrogancia pensaba que esta disciplina la dominaba mejor que todas las otras. ¡Pero que sorpresa me ha dado la lectura de esta disciplina! Por supuesto, Foster, R. (1988) hablándome a mí, escribe: “…unos de los principales objetos de nuestro estudio debería ser nosotros mismo…” (p.89). Necesitaba cambiar mi actitud mental en este asunto. Esta actitud es también la incorrecta en la disciplina del estudio. Rivera, R. A. (2008) la llama una lectura contemplativa de las escrituras (p. 56).

Algo que tenemos que tener claro en esta disciplina del estudio es que “el primer libro y el más importante que debemos estudiar es la Biblia” (Foster, 1988). En esto estoy de acuerdo con Foster, R. (1988). Otro punto importante que nos dice Martínez, J. R. (2008) es que al igual que la meditación, esta disciplina recomienda memorizar las escrituras, para cambiar la mente a la obediencia. Pero esto no quiere decir que la disciplina de la meditación y la del estudio sean iguales, “…aunque se entrelazan y funcionan de manera concurrente… La meditación es devota: el estudio es analítico” La disciplina del estudio y la meditación son dos experiencias diferentes (Foster, 1988).

Yo creía que practicaba la disciplina del estudio en una forma adecuada o apropiada, pero a través de estas lecturas entiendo que estaba siendo superficial. Necesitaba unos pasos extras para profundizar en el estudio. Rivera, R. A. (2008) nos describe el estudio con cinco niveles de profundidad: (1) información, (2) el contexto, (3) mensaje del autor humano, (4) intención divina y (5) voz del Espíritu (p. 55-57). Esta última podría considerarse la más difícil y la que podría identificarse como disciplina espiritual (Rivera, 2008). Foster, R. (1988) nos muestra cuatro; (1) repetición, (2) concentración, (3) comprensión y (4) reflexión. Martínez, J. R. (2008) se acerca mucho a Foster, R. (1988). Personalmente, el comentario de Foster, R. (1988) sobre las normas intrínsecas y extrínsecas (p. 82) le da más fuerza a mi contexto y específicamente cuando habla de que “la experiencia  es la única manera en que podemos interpretar y relacionar lo que leemos” (p. 83). Todos mostraron la importancia de otros libros cristianos y no cristianos (clásicos) relacionados a la lectura.

En mi diario vivir la experiencia y la discusión como interacción es algo que voy a practicar más intencionalmente y compartirlo con la iglesia. Mi enfoque lo voy a traer desde esta perspectiva y compartirlo con los demás.

Referencias

Foster, R. (1988). Celebración de la disciplina: Hacia una vida spiritual más profunda. New York: HarperCollins.

Martínez, J. R. (2008) La Disciplina del estudio. Obtenido de: http://www.youtube.com/watch?v=l6UqXsd62g8&list=PL31690FAF930DA840&index=1&feature=plpp_

Rivera, R. A. (2008). Introducción a las disciplinas espirituales AETH. Nashville: Abingdon. 


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La Disciplina de la Meditacion

Una de las cosas que toco mi corazón, en la meditación es que escuchamos a Dios. Foster, R (1988) me clarifica esto cuando da las dos palabras hebreas que transmiten la idea de la meditación con significados diversos tales como, escuchar, reflexionar, repasar y meditar entre otras cosas. Las formas de meditación trajeron luz a mi mente, especialmente la de meditar en los eventos de nuestro tiempo y tratar de percibir su significado. Justamente las noticias están trayendo muchas preocupaciones a la gente alrededor mío. En muchas ocasiones me preguntan que pienso de estos eventos nacionales y mundiales. Entiendo que esta forma de meditación es muy practica en mi iglesia por las preguntas que me han hecho en los últimos meses. Esta forma de meditación puede ser el instrumento para ayudar a mí y los hermanos de la iglesia con esta forma de meditación. Un punto que vino a mi mente cuando leí sobre esta forma de meditación son los prejuicios en que muchas veces nos envolvemos por nuestros sentimientos políticos por los problemas. Esta meditación nos puede sacar de ese engaño tratar de conseguir la perspectiva profética.

El escrito de Rivera, R. A. (2008) le dio el significado a la meditación cristiana que necesitaba entender y comparar con la secular. Trajo una buena comparación entre la meditación cristiana y trascendental o la ciencia de la inteligencia creativa. La encontré fácil de entender.  Martínez, J. R. (2008) aconseja hacer un diario para aquellos que no pueden expresarse de la misma forma verbalmente. Este es un punto muy bueno. Puedo decir lo mismo de Foster, R (1988).

Recientemente había dicho que no practico esta disciplina, aunque creo que la practicaba sin saber describirla. Por ejemplo, Foster, R (1988) nos dice que “las escrituras es el punto de referencia central que mantienen en perspectiva adecuada a las demás formas de meditación.” Como parte de mis ejercicios espirituales antes de la predicación, me gusta pensar (estaba meditando) en la palabra y usaba mi imaginación en los versos que leía. Todo esto la hacía sin saber que estaba practicando la meditación por la mala connotación que tenía en mi mente sobre la misma.

Finalmente, pienso incorporar la meditación sobre la creación y la de conseguir la perspectiva profética en mi vida. A mí me gusta la naturaleza y muchas veces uso la palabra de Dios cuando la contemplo. Como dije antes, la de buscar una perspectiva profética es importante por el tiempo en que estamos viviendo, donde están ocurriendo eventos que afectan nuestra paz espiritual. En la preparación para estas meditaciones, espero buscar el mejor tiempo, que a lo mejor no va a ser el mismo tiempo cada vez que lo haga. Considero que el lugar de la meditación sobre la creación y la de conseguir la perspectiva profética en mi vida las haría en diferentes sitios. Como nota la meditación sobre la creación la considero romántica o sentimental.

Referencias

Foster, R. (1988). Celebración de la disciplina: Hacia una vida spiritual más profunda. New York: HarperCollins.

Martínez, J. R. (2008) Disciplinas Espirituales: 01 LA MEDITACIÓN. Obtenido de: http://www.youtube.com/watch?v=l6UqXsd62g8&list=PL31690FAF930DA840&index=1&feature=plpp_

Rivera, R. A. (2008).  Introducción a las disciplinas espirituales AETH. Nashville: Abingdon. 


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